En Valencia el verano no perdona: temperaturas de 35 grados, noches tropicales y semanas sin una gota. Cada agosto recibimos llamadas por céspedes amarillos y setos que se secan, y casi siempre el problema no es la falta de agua, sino cómo y cuándo se riega. Estas son las pautas que aplicamos en los más de 340 jardines que cuidamos.
Riega de madrugada, nunca al mediodía
El mejor momento es entre las 5 y las 7 de la mañana. El agua llega a la raíz antes de que el sol la evapore y las hojas se secan enseguida, lo que evita hongos. Regar al atardecer es la segunda opción, pero deja la planta húmeda toda la noche. Regar a mediodía en verano es tirar entre el 30 y el 50 % del agua.
Menos veces, más cantidad
Un riego diario y corto crea raíces superficiales que sufren en cuanto falla un día. Es mejor regar en profundidad dos o tres veces por semana. Para un césped en Valencia en julio calculamos unos 5 litros por metro cuadrado y riego, tres veces por semana. Los arbustos mediterráneos ya establecidos (lavanda, romero, adelfa, pitosporo) aguantan con un riego semanal abundante.
Programa por sectores y con sonda de lluvia
- Separa el césped de los parterres: no necesitan lo mismo ni con la misma frecuencia.
- Pon una sonda de lluvia o conecta el programador al móvil: se salta el riego cuando ha llovido (sí, a veces llueve en agosto).
- Revisa cada quince días goteros y boquillas. Un gotero obstruido se nota en una planta; una boquilla rota se nota en la factura.
- Sube el tiempo de riego un 20 % en las olas de calor y vuelve a bajarlo después.
Acolchado: el aliado olvidado
Una capa de 5 a 7 cm de corteza de pino o de restos de poda triturados sobre los parterres reduce la evaporación hasta un 40 %, mantiene la tierra fresca y frena las malas hierbas. Es lo primero que instalamos en cualquier jardín que pasa a nuestro mantenimiento.
Y si el césped se pone amarillo
No siempre es sed. En agosto, el césped de clima frío (ray-grass, festuca) entra en letargo y se dora aunque lo riegues. Sube la altura de corte a 6 o 7 cm, no lo abones con nitrógeno y espera a septiembre: con las primeras noches frescas vuelve solo. Si quieres un césped que aguante el verano verde con menos agua, hablemos de bermuda o zoysia.
Si prefieres que nos ocupemos nosotros, nuestros planes de mantenimiento incluyen la revisión y programación del riego en cada visita.


